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Fuentes y filosofía/
Purim

Menahem Halevi

Como se Cerraron mis Ojos para No Ver

Degania B, 5725-1965

Meguilat Ester
 

Durante la adolescencia sabía –así me lo habían enseñado– que nuestro pueblo, gusano de Jacob, da la espalda a los atacantes. El maestro nos explicaba: Tomemos, por ejemplo, Meguilat Ester. ¡Qué desconcierto:llanto, ayuno y lamentaciones! ¡Qué humillación! Un milagro dudoso se produce gracias a una mujer dudosa… y otras cosas similares, que en unos pocos de nosotros despertaban el fuego del fanatismo y en la mayoría, el de la asimilación.

Desde entonces odiaba la Meguilá, la odiaba y... me odiaba a mí mismo.

Más tarde, cuando maduré y salí de la tutela de mis maestros, me instruí y vi que eran –sin ánimo de ofenderlos– loros que repetían lo que los enemigos de Israel de "los sabios de Asquenaz" ponían en sus bocas. Veía dónde estaba la humillación y dónde la vacuidad.

Entonces vi a Mordejai, ese judío "indigno" que fue el único que "no se inclinó ni se arrodilló". Y Amán, el visir del rey que influía sobre él a su propia voluntad, lo vi, y he aquí que Amán "se había dejado caer sobre el lecho" y pidió que le perdonaran la vida.

Todo esto está escrito explícitamente, ¿cómo se habían cerrado mis ojos para no ver? Vi a Ester gentil, recatada entre sus amigas adornadas para gustar, la única que "no pedía nada" y que cumplía los preceptos de su tío también en la corte. También eso se me había escapado por mandato de mis maestros y, en especial, sobre todo veía "un pueblo esparcido y diseminado entre los pueblos en todas las provincias" del Imperio Persa, que preservaba su carácter nacional y "no guardaba las leyes del rey".

Vi el odio racial amalecita y la estupidez de un rey voluble. En una situación como ésa, ¿quién puede tomar la espada defenderse?

¿No sería eso una especie de suicidio? Con el paso del tiempo encontré una fórmula excelente para esta situación: "¿Quién se atreverá a decidir que vivir en condiciones tan terribles como ésas durante tantas generaciones requeriría menos fuerza que retornar al renacimiento pleno y redimirse en nuestros tiempos?" (A.D. Gordon)

(de Amudim, 1966)

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