google-site-verification: google77f5fad91e8f4e96.html Jerusalén de abajo

Centro Educativo Jaguim,

Archivo Kibutziano de las Festividades

Tel: +972-4-6536344

Fax: +972-4-6532683

Email: machon@chagim.co.il

Kibutz Beit Hashitá 1080100

Israel

Asociación sin fines de lucro N°: 58-0459212

Departamento de Educación

Organización Sionista Mundial

Tel: +972-2-6202663

Fax:+972-2-6202662

E-mail: projectsedu@wzo.org.il

King George 48, POB 92, Jerusalén, 9100002

Israel

  • Facebook - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
  • Facebook - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
Fuentes y filosofía/
Reunificación de Jerusalém

Jerusalén de abajo

Reuben, Kibbutz Tzuva, 1988

La semana pasada finalizó con una voz tronadora el Ulpan 24; es decir la mejor vivencia de todas de este Ulpan, ocurrió precisamente en su último día.

La centralidad de Jerusalén en la consciencia judía siempre fue uno de los puntos destacados del estudio de Tzuva - desde allí relatamos a los alumnos detalladamente más sobre el Templo construido por el Rey Herodes («quien no vio el edificio de Herodes no vio nunca un bello edificio»). Lamentablemente, no hay restos
de este Templo sobre la tierra, por lo que todos los guías se asisten de la maqueta del Hotel Hollyland.

Pero toda la parte sur del Monte del Templo (y sobre el la Mezquita del Aksa) es una superficie real construida sobre arcos y columnas que son restos del periodo de Herodes (con refacciones de la Edad Media). Se me ocurrió que una visita debajo del Monte del Templo en dichas salas llamadas «Los establos de Salomón» podría mostrar la diferencia de construcción en la Jerusalén histórica. Es conveniente destacar que este nombre «Los establos de Salomón» fue otorgado al lugar por los cruzados que conectaron las salas (por error) al Rey Salomón y las aprovecharon para establos de caballos.

Nunca entré a los Establos de Salomón con grupos (e incluso nunca logré entrar desde hace más de 12 años). El Waqf es reacio a permitir la entrada por razones propias. Sin ninguna expectativa respecto a la probabilidad de visitar un sitio especial esta vez, subimos al Monte del Templo listos para un casi seguro fracaso.

En uno de los portones de la montaña dentro del barrio musulmán pasamos una revisación de seguridad que demoró bastante. Mientras esperábamos el permiso para entrar a la zona del Monte, el Mufti mismo pasó por delante del grupo de estudiantes. Debido que el Mufti es una persona de gran edad, no nos fue difícil alcanzarlo. Fue un momento de una gran vergüenza. Y entonces de repente tuve el coraje de dirigirme a él. «Perdóneme señor, es cierto que usted es el Mufti», pregunté en inglés. «Sí», respondió el Mufti. «Tal vez puede permitirle a mi grupo visitar Los Establos de Salomón.» Después de un cuarto de minuto de tensión, respondió: «Ven a mi oficina dentro de algunos minutos».

Enseguida respondí afirmativamente y agradecí aunque no tenía idea donde se encontraba la oficina. Esperamos pacientemente hasta que avanzó e Mufti lentamente en dirección al Domo de la Roca, y repentinamente desapareció dentro de un antiguo edificio. Entré
tras él y los empleados de la oficina claramente me pararon. Les expliqué que el Mufti me había invitado; y el Mufti confirmó mis palabras. Fui enviado a un edificio bajo el Domo de la Roca donde me imprimieron una carta en una máquina de escribir árabe y en donde decía que el Mufti permite nuestra entrada a Los Establos de Salomón. Volví a la oficina para que lo firme. Y acompañado de un guardia árabe, llegamos a la esquina del Monte del Templo y a una antigua puerta de hierro. Luego de patadas y golpes y de intentos de dar vuelta al candado, el guardián logró abrir la puerta y bajó a dichas salas mágicas que son la Base del Monte del Templo.

Vimos fila por fila de arcos con cortes marginales de la época de Herodes;
vimos los portones de Hulda (desde adentro) y el paso subterráneo que nos llevó a los escalones que suben al nivel del Monte del Templo (pero esta antigua entrada obviamente estaba bloqueada). Este era el paso principal por el que la multitud de Israel subía desde la ciudad de David hacia el patio del templo. Me parece que fue el paseo más emocionante de todos los ulpanim y una vivencia inolvidable para los estudiantes que finalizaban.

More >