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Shavuot

De nuestro archivo

Para la familia y el grupo, para educadores

Poesías festivas musicalizadas.

La Biblia, el Chazal, la era contemporánea y el sionismo.

Variadas fuentes de la literatura y la poesía.

Ideas para celebrar en el marco familiar y comunitario.

> Introducción

La fiesta de Shavuot es una fiesta que no tiene fecha. Contrariamente a la Fiestas de Israel que su fecha está indicada en la Torah, el Libro de Deuteronomio fija la fecha de la fiesta no como un día en el calendario anual, sino en relación a la estación agrícola: «Desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas. Y harás la fiesta solemne de las semanas a Jehová tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según Jehová tu Dios te hubiere bendecido». (Deuteronomio 16, 9-10).

Luego de las semanas de la cosecha, comienza  la estación de los primeros frutos, la maduración de las frutas del verano. La Mishna en Masejat Bikurim ofrece una descripción viva y colorida de la costumbre de traer los primeros frutos al Bet HaMikdash. Los habitantes de los poblados y las ciudades suben a Jerusalén con los primeros frutos mientras que delante de ellos un toro con la cabeza adornada y los habitantes de Jerusalén salen a recibirlos.

En el periodo del Segundo Templo establecieron los sabios el comienzo de la cuenta del Omer a un día fijo, después del 1 de Pessaj. Así se establece también la fiesta de Shavuot, al final de siete semanas, en el día del 6 de Sivan. De manera similar a la Fiesta de Shavuot, no se indica en la Torah la fecha exacta en la que fue entregada, sino el periodo de tiempo que transcurrió desde la salida de Egipto. Con la destrucción del Segundo Templo y el asentamiento judío en Eretz Israel, se interrumpió la costumbre de traer los primeros frutos. A falta de un Santuario y del trabajo de la tierra y sus primeros frutos, Jazal determinó una nueva tradición por la que la Torah también fue entregada también el 6 de Sivan, así se le agregó a la Fiesta de Shavuot la Fiesta de entrega de la Torah. Se trata de nuevo contenido, espiritual a la Fiesta de Shavuot a un pueblo que fue exiliado de su tierra. En el siglo 16 los «aceptados» de Safed establecieron la costumbre, por la que la noche de la Fiesta se dedica al estudio de la Torah, denominado «Tikun» como preparación espiritual a la mención de la recepción de la Torah, el día de la fiesta. 

Con la renovación del asentamiento judío en Eretz Israel, solicitaron los agricultores volver y hacer mención a la Fiesta Agrícola, y renovaron la costumbre de los primeros frutos. Los frutos de su producción fueron entregados al Keren Kayemet de Israel.

> Historia

La Torah de Israel es la Torah de la vida. Está destinada a orientar la vida real, y no a diseñar un ideal inalcanzable. Cuando la Torah entrega el precepto agrícola, este implica con él un camino a una sociedad justa, así como la expresión de libertad del pueblo que salió de Egipto. «Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda;   para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. Cuando sacudas tus olivos, no recorrerás las ramas que hayas dejado tras de ti: serán para el extranjero, para el huérfano y para la viuda. Cuando vendimies tu viña, no rebuscarás tras de ti: será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda. Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto; por tanto, yo te mando que hagas esto» (Deuteronomio 24: 19-22). Una descripción viva del periodo de la cosecha sobre los obreros que cosechan y los pobres que recogen las espigas olvidadas tras los cosechadores, encontramos el Libro de Rut, que se acostumbra a leer en la Fiesta de Shavuot.

 

En el Libro de Deuteronomio 26:1-10 antes de que el pueblo de Israel entre a la Tierra, se describe como se debe cumplir el precepto de traer los primeros frutos. Luego de entregarlos al sacerdote, el campesino debe decir: «Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa...» (Deuteronomio 26:1-10) estos versículos son la base de «Maguid» en la Hagada de Pessaj.  

El precepto de traer los primeros frutos es el precepto de festejar la capacidad de hacer cumplir la Torah, de convertirla de un precepto entregado en Sinaí a un acto vivo en Eretz Israel. Realizar la salida del yugo y la esclavitud en Egipto para una vida de libertad y trabajo de la tierra. Para mantener la vida de libertad en Israel, se debe construir una sociedad justa, de personas libres que no estén esclavizadas, sino la Torah se convertirá nuevamente en un Torah de vida a una Torah del corazón.

> El sionismo

Cuando los pioneros renovaron en el Valle de Izraeel el asentamiento agrícola en Israel, no quisieron preservar y guardar la Fiesta de Shavuot en el modo conocido en la vida en la diáspora, únicamente como la Fiesta de la entrega de la Torah. En el año 1925 escribió Yoskovich, uno de los fundadores del Kibutz Ashdot Yaakov: «De aquí su recelo a esta joven fiesta que debemos festejar como sea de nuestra voluntad y lo que sienten nuestros corazones. Y dijimos: Lo que hicimos en nuestra vida diaria, haremos en nuestra fiesta. [...] No es coincidencia que en algunos de nosotros, el destino haya devuelto a la fiesta de la  naturaleza su imagen original, devolver la tierra al pueblo que regresó a su tierra ». Los pioneros que crearon la gran fiesta de Shavuot que presentan los primeros frutos de las diferentes ramas de la industria, no lo hicieron por renuncia a la relación a la Entrega de la Torah, sino por su adecuación al mundo espiritual,  y su obra aspiró a crear una sociedad justa.

En la ceremonia de las primeras frutas en el Kibutz Ein Harod en el año 1937, dijo Shlomo Lavih, de los líderes y fundadores del Kibutz. «Un pasado glorioso e innovador. Una fiesta fresca festejamos nosotros en la cadena del pasado... ¿Supimos valorar al Keren Kayemet? Sin ella seríamos polvo florecido. Y este es el día en que valoraremos el gran valor de este Fondo - que nos dio este Valle alrededor de nosotros y que en el futuro nos dará y redimirá muchas tierras...y no sólo en es la fiesta de los primeros frutos hoy sino que por sí mismo es suficiente que lo festejemos con todo el entusiasmo - hoy también la fiesta de la entrega de la Torah, que nos fue otorgada de Un Solo Dios que ve y que no es visto. Esta Torah nos otorgó la consciencia humana, que también ella mira y no es vista... La Torah que nos otorgó el Shabbat, el día del paro y de descanso para el trabajador después de seis días de trabajo. La Torah que liberó a los esclavos en general [...] exige una Constitución al extranjero y al residente».

Los pioneros supieron relacionar la renovación con la tradición del pasado, donaron su primeros frutos al Keren Kayemet, en la que vieron el instrumento para su redención, y así expresaron la relación entre la moral de la Torah  

> Hoy en día

Cuando los pioneros renovaron en el Valle de Izraeel el asentamiento agrícola en Israel, no quisieron preservar y guardar la Fiesta de Shavuot en el modo conocido en la vida en la diáspora, únicamente como la Fiesta de la entrega de la Torah. En el año 1925 escribió Yoskovich, uno de los fundadores del Kibutz Ashdot Yaakov: «De aquí su recelo a esta joven fiesta que debemos festejar como sea de nuestra voluntad y lo que sienten nuestros corazones. Y dijimos: Lo que hicimos en nuestra vida diaria, haremos en nuestra fiesta. [...] No es coincidencia que en algunos de nosotros, el destino haya devuelto a la fiesta de la  naturaleza su imagen original, devolver la tierra al pueblo que regresó a su tierra ». Los pioneros que crearon la gran fiesta de Shavuot que presentan los primeros frutos de las diferentes ramas de la industria, no lo hicieron por renuncia a la relación a la Entrega de la Torah, sino por su adecuación al mundo espiritual,  y su obra aspiró a crear una sociedad justa.

En la ceremonia de las primeras frutas en el Kibutz Ein Harod en el año 1937, dijo Shlomo Lavih, de los líderes y fundadores del Kibutz. «Un pasado glorioso e innovador. Una fiesta fresca festejamos nosotros en la cadena del pasado... ¿Supimos valorar al Keren Kayemet? Sin ella seríamos polvo florecido. Y este es el día en que valoraremos el gran valor de este Fondo - que nos dio este Valle alrededor de nosotros y que en el futuro nos dará y redimirá muchas tierras...y no sólo en es la fiesta de los primeros frutos hoy sino que por sí mismo es suficiente que lo festejemos con todo el entusiasmo - hoy también la fiesta de la entrega de la Torah, que nos fue otorgada de Un Solo Dios que ve y que no es visto. Esta Torah nos otorgó la consciencia humana, que también ella mira y no es vista... La Torah que nos otorgó el Shabbat, el día del paro y de descanso para el trabajador después de seis días de trabajo. La Torah que liberó a los esclavos en general [...] exige una Constitución al extranjero y al residente».

Los pioneros supieron relacionar la renovación con la tradición del pasado, donaron su primeros frutos al Keren Kayemet, en la que vieron el instrumento para su redención, y así expresaron la relación entre la moral de la Torah