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Ceremonias /
Rosh Hashaná

Ideas para recibir Rosh Hashana

Kabalat Jag en familia – por Ayalá Guilad, kibutz Ein Guedi

 

Introducción

La necesidad de una especie de "Hagadá" de Rosh Hashaná me surgió cuando quisimos celebrar la festividad en el seno de la familia con uno de nuestros hijos y cuatro de nuestros nietos (después de que la noche anterior festejáramos con todo el kibutz en el césped).

 

De repente me sentí como un plato vacío, y que no tenía nada para proponer para una ceremonia festiva en torno a la mesa, como se hace en Pesaj. Me di cuenta de que las personas religiosas y tradicionalistas pasaban todas las ceremonias de la festividad en el templo, con las mujeres y sus hijas viendo todo desde el palco, sin tomar parte activa. Entre nosotros los kibutznikim, la fiesta había perdido todo su contenido judío-tradicional y quedó en especial la segunda noche, en la que se realiza la velada llamada: "Este fue el año que fue", que recorre con humor, música, videos, elección del hombre del año, etc., el año que acaba de culminar.

 

Me pregunté: ¿cómo vamos a conservar, nosotros los laicos, la tradición judía, con sus contenidos profundos y sabios, sus hermosos poemas que salen del corazón y alimentan el alma, y su folklore tan especial, que nos distingue de todos los demás pueblos? ¿Cómo transmitiremos la chispa que lagrimea en los ojos del abuelo Guedalia (padre de mi esposo) y del abuelo Yehuda (mi papá), cuando cantaban "Vetáher libeinu" ("Y purifica nuestros corazones") y "Hine lanu nigún iesh" ("Una melodía tenemos"), y recordaban la casa de sus propios padres exterminada en la Shoá?

 

Y por otro lado, debemos pensar también cómo conservar la increíble obra cultural desarrollada por el movimiento kibutziano, que tiene tan hermosa expresión en la Hagadá de Pesaj, por ejemplo. No es para nada seguro que hayamos desarrollado herramientas lo suficientemente buenas para conservar Rosh Hashaná, con todos los cambios y las privatizaciones (bendito sea el Archivo de las Festividades del Movimiento Kibutziano).

 

Por eso, decidí recopilar y editar diversos pasajes de las fuentes judías y aquellos que fueron escritos en el sector laico-sionista-pionero de Eretz Israel, e intenté reunirlos en un solo volumen.

 

Por ahora se trata de una obra experimental a la que se puede agregar y de la que se puede quitar, y se puede enviar al que se quiera.

 

Estaré gustosa de recibir sus apreciaciones.

 

 

La Kvutzá Degania en tiempos de la Segunda Aliá, por Tanjum Tanpilov – Los días de la Segunda Aliá

 

En Rosh Hashaná nos reuníamos para una asamblea de miembros. Hacíamos un balance de nosotros mismos, sobre nuestra vida social y cultural. ¿Hemos vivido con justicia y en paz, no nos hemos ofendido unos a otros, hemos sido todos responsables por nuestro trabajo durante el año? Al día siguiente íbamos a nuestro río, el Jordán. Pero les diré la verdad, niños, nuestras ropas no sacudíamos, y nuestros pecados allí no arrojábamos. ¿Por qué habríamos de hacerlo? Sentíamos que no hacíamos mal a nadie, nada robábamos y a nadie engañábamos. Trabajábamos en silencio nuestra tierra, y ella, la buena tierra, nos retribuía con creces por nuestro duro trabajo. Sembrábamos, cosechábamos y comíamos, nosotros y nuestras bestias. El sobrante vendíamos, y también otros disfrutaban así de nuestro buen trigo limpio. Disfrutábamos de la fiesta con cantos y danzas y terminábamos con una plegaria: que este nuevo año sea bendecido con todo el fruto de nuestras manos, que nuestra idea, la idea de la kvutzá, se difunda, en Israel y en el exterior, que el pueblo de Israel se ilumine de entendimiento y pueda comprender que le falta una tierra propia, y venga a construirla y darle vida nueva.

 

(Publicado en "Davar LaYeladim", 1941)

 

Los grupos de "Ajvá" – Miri Yatziv – Época de la Segunda Aliá

 

En el grupo de Ajvá (Hermandad) se decidió festejar Rosh Hashaná juntos. Al mediodía los javerim comenzaron a hacer los arreglos para la fiesta. Consiguieron palomas sin tener que pagar, consiguieron vino, jalot, velas. Nosotras ordenamos la sala (vivíamos entonces en la huerta de B.). Las mesas las arreglamos con lo que teníamos. Sillas había en abundancia: cajones de combustible no faltaban. Cubrimos las mesas con manteles blancos, flores, velas encendidas, y el aroma de las palomas cocinándose llenaba el ambiente. Todo estaba listo. Ahora había que vestirse lo más festivo posible.

 

La sala está vacía, esperamos a los javerim. El primero que entra es Bergman, el "Zamdnik", el "Bosiak" (trabajador de los arenales), el descalzo entre los descalzos, que viste siempre su camisa rasgada como si así hubiera nacido. Hoy está vestido con una camisa blanca y un traje, incluso corbata. Tan raro estaba, que no parecía él. Por último vino nuestro Streinfler, que siempre va descalzo, para el que los zapatos siempre eran una cosa innecesaria, y sus pantalones arremangados hasta por sobre las rodillas (los pantalones cortos todavía no se usaban). Hoy se apareció vestido de negro y cuello blanco, como si de verdad hubiera llegado de Viena.

 

Entraron uno después de otro, y se miraban como avergonzados. La tristeza y el dolor reinaron en el ambiente. Comieron la cena festiva y se apresuraron a retirarse, cada uno a su rincón.

 

La noticia de la fiesta en la huerta se escuchó en la moshavá. De lejos escuchamos el sonido de cánticos que se acercaba. De repente apareció un grupo de javerim con D. Bader a la cabeza. Nuestros compañeros comenzaron a reunirse nuevamente, pero ya no con las ropas festivas de sus maletas. El baile comenzó. No era canto, era grito. Yo me acosté sobre una pila de bolsas en el angosto corredor, porque me dio fiebre. Y entonces lo vi: Bader salió de la sala, se paró en el corredor y comenzó a hacer movimientos extraños con pies y manos. Pensé: se volvió loco. Le pregunté con miedo: "¿Qué te picó?" Él me respondió: "Ij drai mij on…" ("'Me hago girar' a mí mismo") y entró de nuevo a la sala, y con fuerzas renovadas cantó y bailó y animó a los amigos.

 

 

Bendiciones de niños – Kibutz Sáar

 

-Que toda persona tenga derecho a decidir cuándo vivir y cuándo morir.

-Que se pueda resucitar después de la muerte.

-Que también los animales tengan este derecho.

-Que los criminales no tengan este derecho.

-Que no haya pobreza o riqueza.

-Que haya igualdad entre la gente.

-Que no se use más el dinero.

-Que los animales y las personas puedan hablar unos con otros.

-Que se publiquen muchos libros sobre animales y sobre todo.

-Que hagan florecer los desiertos.

-Pero que dejen reservas de desierto para los animales silvestres.

-Que haya muchas bananas amarillas, y que haya pomelos tan grandes, que haga falta dos personas para cargarlos.

-Que no haya guerra en medio de la fiesta, y que los árabes hagan la paz con nosotros, que dejen todas sus malas acciones, y entonces todo estará mejor.

-Me deseo a mí mismo que sea un niño dulce y que no haga cosas malas.

-Me deseo a mí misma que sea dulce como la miel, que todos me quieran y también toda la gente que no conozco.

 

Shaná Tová – Amnón L./ Kibutz Julata

 

A todo el público presente, familiares y huéspedes,

A los recostados aquí en el césped y a los que están en los caminos

 

A los bien vestidos

A los descuidados

A los que tiran del carro

A los que viajan sobre él

A los que están 100% bien

Y a los que… que tengan salud

A aquellos con los pies sobre la tierra

Y a los que vuelan

A los que cuidan las fronteras

A los que cuidan la silueta

A los que treparon alto

Y buscan el camino de regreso

A los que se esfuerzan sin fin

A los que se esfuerzan por fin

A los que asumieron un cargo

A los que descansan por un rato.

A los que son toros

Y a los que son muchos

A los que casi se rindieron

Y a los optimistas

A los que aman soñar

Y a los que sueñan amar

¡A todos nosotros Shaná Tová!

Que sea 5761 un año sabio.

Así como empezó a tiempo, que termine un año después

Un año de prosperidad y florecimiento, creatividad y paz

Un año en que los alejados vuelvan a nosotros

Un año de reconciliación, amistad y hermandad

Un año… Un año… Para decirlo breve: ¡Buen año!

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Centro Educativo Jaguim,

Archivo Kibutziano de las Festividades

Tel: +972-4-6536344

Fax: +972-4-6532683

Email: machon@chagim.co.il

Kibutz Beit Hashitá 1080100

Israel

Asociación sin fines de lucro N°: 58-0459212

Departamento de Educación

Organización Sionista Mundial

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King George 48, POB 92, Jerusalén, 9100002

Israel

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